¿Cuál es la diferencia entre público objetivo y persona?
¿Alguna vez te has preguntado cuál es el diferencia entre público objetivo y persona?
Aunque parecen lo mismo, existen diferencias técnicas entre las dos audiencias. Y hoy entenderás cuáles son.
Simplifiquemos estos conceptos para que puedas dominarlos de una vez por todas. Descubra la diferencia entre público objetivo y persona.
¿Cuál es el público objetivo?
Piense en su público objetivo como el punto de partida de su GPS de marketing.
Define las características demográficas, sociales y económicas de quienes pueden estar interesados en sus productos o servicios.
Es como una vista panorámica, un análisis general que orienta las estrategias.
Elementos analizados en el público objetivo:
- Edad
- Ubicación
- Estilo de vida
- Ingreso
- Información básica
Utilicemos como ejemplo una empresa de suplementos para deportistas.
El público objetivo se puede definir como hombres de entre 20 y 40 años de São Paulo, apasionados por un estilo de vida saludable. Sin embargo, esta definición sigue siendo bastante genérica.
Identificar el público objetivo
Identificar el público objetivo es fundamental, especialmente en las primeras etapas de un negocio.
Ayuda a comprender el mercado, fijar el precio de los productos y elegir los canales de comunicación. Pero en sí mismo puede ser una descripción superficial.
Beneficios de definir el público objetivo:
- Comprensión inicial del público consumidor.
- Base para el precio
- Orientación para las estrategias iniciales de marketing.
¿Qué es la persona?
La persona es como el detective de marketing. Va más allá de los datos básicos y crea un personaje semificticio basado en detalles reales.
Es la diferencia entre “cliente ideal” y “alguien que compra algo”.
Tipos de personas:
- Persona compradora: Cliente ideal para ventas y servicio.
- Persona de la audiencia: Análisis de perfiles de consumidores online.
- Persona de marca: Cliente alineado con el perfil de la empresa.
- ProtoPersona: Versión inicial, resultado de una lluvia de ideas.
Ventajas de tener una persona:
- Reducción de Objeciones de Compra: Comprensión profunda de las necesidades del cliente.
- Comunicación dirigida: Elegir canales e idioma adecuados.
- Instalación de autoservicio: Clientes más autónomos y satisfechos.
Ejemplos de personas en la vida real:
- Rafaella: Mujer de 25 años, apasionada de la cosmética, enfrenta problemas con los gastos de envío.
- José: Hombre de 55 años, guardia de seguridad, ávido lector de periódicos deportivos, quiere un futuro mejor para sus hijos.
- isabela: Mujer, 40 años, gerente de comercio exterior, madre, amante de la lectura y la natación.
También te puede interesar: Los mejores momentos para publicar en Tik Tok: ¡compruébalo!
¿Cuándo utilizar cada uno de ellos?
Además de conocer el diferencia entre público objetivo y persona, es importante utilizar cada uno de ellos en una determinada etapa de la estrategia.
Si su empresa se encuentra en las primeras etapas, identificar su público objetivo es como dibujar los primeros contornos de una imagen. Proporciona una visión amplia del mercado, guiando las estrategias iniciales.
En las campañas de marketing que pretenden llegar a un espectro más amplio de consumidores, el público objetivo es más valioso. Define parámetros demográficos y sociales para alcanzar la mayor cuota de mercado.
+ Buzz Marketing: aprende todo sobre esta estrategia
¿Cuándo utilizar la persona?
A medida que su negocio evoluciona, la creación de personas se vuelve esencial. Cuando es necesaria una comprensión más profunda del cliente para estrategias más específicas, la persona entra en juego.
Si la búsqueda es de una comunicación más humana y personalizada, la persona es fundamental. Transforma datos en personajes reales, permitiendo una conexión más profunda con la audiencia.
Cuando su empresa madura, la creación de personas es un diferenciador.
Le permite comprender los detalles del cliente, sus motivaciones y desafíos específicos, lo que resulta en estrategias más efectivas.
¿Cuándo integrar ambos?
Lo ideal es integrar al público objetivo y al personaje en una estrategia completa. El público objetivo guía las estrategias iniciales, mientras que el personaje añade capas humanas, creando una narrativa atractiva.
Utilice audiencias objetivo en las primeras etapas del embudo de ventas, llegando a una audiencia más amplia.
En el momento en que los leads avanzan, el personaje entra en escena para personalizar la experiencia y dirigir acciones más específicas.
Este no es un juego de elegir uno u otro, sino de adaptación continua. A medida que su negocio evoluciona y surge nueva información, ajuste su público objetivo y su combinación de personas para seguir siendo relevante.
Conclusión
En resumen: el público objetivo es como una fotografía de 3×4, mientras que el personaje es un boceto. Ambos son importantes, pero la persona da ese toque especial de humanización.
La creación de la persona es más profunda, planteando preguntas sobre dolores, deseos, pasatiempos, medios consumidos y cómo su empresa puede ayudar. Aquí se cambia la intuición por datos reales.
Humanizar el marketing es muy importante. Conocer al cliente va más allá de los números; es comprender sueños, retos y logros. Crear una persona es la clave para esta comprensión profunda.
Ya que has llegado hasta aquí, lee nuestro contenido sobre Buzz Marketing: ¡descubre todo sobre esta estrategia!